El salón de cuna, ¡cuánto necesita instructoras
preparadas y entregadas! Hablo en femenino porque idealmente debe ser mujeres
quienes atiendan a este grupo. Desafortunadamente el cunero es una de las áreas
de la escuela dominical poco atendidas. Quizá como los bebés no pueden externar
aun sus necesidades, emociones e inquietudes, pensamos que no necesitamos
darles tanta atención como al resto de los grupos de la misma. En una ocasión
visite una congragación en la que había una reunión especial. Estaba el culto
ya empezado y de repente alguien exclamó (y con un tono de voz que denotaba
desacuerdo o molestia): ¿¡Que no hay quien cuide los niños!? Esa exclamación fue
producto de su incomodidad porque los niños (aun de brazos y dentro del
santuario) estaban escandalizando e impedían que los adultos recibieran bendición.
Quizá su intención era buena, sin embargo, lo que mostró su actitud fue
primero, que la instrucción a esos niños no era una prioridad, pero si el que
dejaran de molestar.
Lamentablemente esa es una situación que prevalece
en muchas de nuestras congregaciones. Y hoy debemos preguntarnos que queremos
para esos niños que tienen tanta necesidad de Dios (o quizá más) que nosotros
mismos. De ahí que lo primero, tenemos que comprender el concepto correcto del salón
de cunas (cunero). Este no es:
a. Un lugar para entretener
a los niños y evitar que lloren.
b. Una guardería.
c. Un lugar para cambiar el
pañal y alimentar a los niños.
El
cunero es: “El lugar donde se empieza a preparar
el material para la futura Iglesia del Señor Jesucristo”.
Luego
entonces el propósito de enseñar a este grupo, no es ni que se conviertan a
Jesucristo, ni (mucho menos) que crezcan espiritualmente. Entonces, ¿Cuál es?
Es ofrecer los conceptos fundamentales para que el niño empiece a ver el mundo
desde el punto de vista Bíblico, esto es el de Dios. ¿Cómo ponemos esto en
términos de escuela dominical? Es muy sencillo. Que como instructores tenemos
el siguiente encargo:
a. Enseñarles las verdades
bíblicas relevantes (las que nos enseñan Quien es Dios) de acuerdo a su edad.
b. Como dijimos, no podemos
esperar señales de crecimiento espiritual, porque aún no tienen vida espiritual
(no han nacido de nuevo), por tanto nuestra labor es únicamente propiciar en
ellos una respuesta (reacción) a la enseñanza recibida (orar, memorizar la
Palabra, etc.).
c. Enseñar (esos conceptos básicos
e información bíblica) de manera eficiente, es decir, de acuerdo a las características
y necesidades del grupo. Por ejemplo, no es adecuado mencionar conceptos como Omnisciencia,
pero si “Dios me cuida siempre”.
Preparando una clase
¿Que necesito saber?
1. Que usted debe de orar
ferviente y constantemente porque Quien ministra directamente al corazón de los
bebés es el Espíritu Santo.
2. Aprender a acondicionar
y adornar el salón y a recibir a los niños. Siempre tenga una Biblia en un
lugar especial y muy visible.
3. Tener siempre en cuenta
que aunque los bebés no hablan, si entienden lo que se les dice y que
ministramos a su espíritu el cual si percibe todo.
4. Es necesario tener un
reglamento y que debe darse a conocer a los padres quienes han de firmarlo en señal
de acuerdo y de compromiso de cumplirlo.
5. Que debemos distribuir
bien el tiempo de tal forma que cada clase incluya las
siguientes actividades:
a.
Bienvenida (10 min.)
b.
Organización de los niños (10 min)
c.
Oración (2 min.)
d.
Cantos (Devocional 5 min.)
e.
Historia bíblica intercalada con algunos coros alusivos a
la misma (5 min.)
f. Dinámicas, juegos. Pueden incluir
actividades que favorezcan el desarrollo
motriz, esto es de las áreas intelectual y física (30 min.)
g. Alimentación y aseo del bebé, mientras se les canta y/o
platica. (30 min.)
A
recibir a los bebés
Asegúrese de tener todo listo para que usted pueda
estar listo para recibir cada bebé, incluyendo quien le ayudará y música (alabanzas
a Dios) suave (de preferencia instrumental). Salude a cada bebé (diga su
nombre) conforme va llegando. Salude a los padres cuando lleguen a la puerta.
Tome al bebé y su pañalera y recuerde a los padres completar la tarjeta personal
del bebé (que incluya sus horarios de comer y dormir, así como alguna especificación
que necesite usted saber). Sonría y emita paz (para esto es fundamental estar
en constante y ferviente oración) esto es muy necesario para los bebés porque
ellos necesitan sentirse seguros y protegidos.
Sin importar el tamaño del salón de cunas, usted
debe acondicionarlo de manera que sea funcional, que de cierta libertad a los niños,
que ofrezca seguridad (eliminar todo factor de riesgo) y sobre todo muy limpio
y desinfectado. En la medida de lo posible téngales una biblioteca (libros
ilustrados de historias de la Biblia, películas cortas de historias de la Biblia,
etc.). Definitivamente no porque estoy sugiriendo que los niños van a leer, si
no para que se vayan relacionando con el mundo Bíblico. Cuide mucho el tipo de
juguetes que introduzca al salón. Recuerde todo debe glorificar el nombre del Señor
y contribuir a la formación del niño. Permítanme compartirles lo que ocurrió en
otra ocasión en que visite otra congragación. Cuando mi pequeño de 6 años salió
de su clase me entregó su manualidad: un pirata. De inmediato me preguntó: “¿Le
agrada esto a Dios mamá?” Necesitamos ser muy cautelosos con todo lo que usemos
en las clases.
Como aprenden estos pequeñitos.
Definitivamente no podemos esperar que el aprendizaje de este grupo se lleve a cabo como se da en los otros grupos de la escuela dominical, ni aun como en otros grupos de niños. ¡Es totalmente distinto!
En primer lugar, tenemos que saber que en ellos no
se da el aprendizaje significativo. Porque debido a que su nivel de
experiencias es mínimo no tienen una base amplia de conceptos, apenas los están
recibiendo. ¿Entonces como aprenden?
Ellos adoptan un concepto cuando este va envuelto en
actividades que puedan realizar. Es decir, la experiencia en el salón de clases les permitirá
relacionarse con un concepto y así adquirirlo. Por ejemplo, si usted va a hablar
de la oración y como actividad les pide que junten sus manitas, que inclinen la
cabeza y que repitan ciertas palabras con usted, ellos aprenderán que hacer eso
es platicar con Dios. Pero no quiere decir que entendieron ni el significado de
orar ni mucho menos el impacto que tiene para su vida. ¿Entonces porque en el
futuro parecerá que están orando? ¿Sera que tienen grande fe? Recuerde que son
grandes imitadores. En otras palabras, lo que están haciendo únicamente es
imitar.
Por lo tanto, todo lo que use, materiales, juegos, dinámicas tienen que ir directamente asociados con el concepto que han de aprender.
Por lo tanto, todo lo que use, materiales, juegos, dinámicas tienen que ir directamente asociados con el concepto que han de aprender.
Segundo, esos conceptos deben ser literales, no
abstractos (No concreto, que no tiene realidad propia. De difícil comprensión). Debido a que es el tipo de razonamiento que en ellos se da. Por
ejemplo, en lugar de usar el concepto de Salvador (Jesús), use el del Amigo.
Tercero, no esperemos que trabajen en grupo o que
compartan, no es parte de su edad, poco a poco irán aprendiendo a hacerlo.
Tenerlos juntos es un reto muy grande.
Cuarto, en el momento de la historia Bíblica, no
espere tenerlos sentados juntos por 2-3 minutos. Mejor planee contárselas mientras
están haciendo una actividad que usted planeó con ese propósito. Use arenero, franelógrafo,
muchas cosas visuales y coloridas, le ayudara mucho. A continuación usted
puede ver un ejemplo de una clase para este grupo:
DIOS ME HIZO A MI
Pasaje: Gn.1:26
Idea principal:
“Dios me hizo a mi” (Sal.139:13)
Objetivo: el
niño aprenderá que Dios lo hizo.
Se necesita
preparar lo siguiente:
En el salón:
como centro de interés, prepare en cartón grueso, una figura de un niño que se
pare por sí misma y de un tamaño tal que los niños se identifiquen con ella
(Fig. 1). En el bolsillo coloque una Biblia.
Materiales para
las actividades:
1. Consiga una foto de
cada niño para adornar el salón. O puede usar figuras de niños de la edad de la clase, recortadas de revistas y pegadas sobre un papel grueso de color
llamativo.
2. Coro: “Dos manecitas”.
3. Muñecos y muñecas de tela, preferentemente (Si no pueden ser de plástico).
4. Un mural de papel blanco o de color muy claro, con una cara de niño y otra de una niña y mucho espacio en blanco.
5. Crayones.
6.
Para llevar a casa: Círculos
de cartón grueso
(7 cm de diámetro) con caras de
niños para los niños y de
niñas
para las niñas, con botones (ojos y nariz) y estambre
(para el cabello y boca).
Actividades de enseñanza-aprendizaje
Antes de que lleguen los niños decore el salón con las fotos de los
niños o con láminas de niños de edades similares a las de sus alumnos. Ponga en la grabadora algunos de los coros que han cantado
en otra clase (les será familiar).
Recíbalos con alegría y salúdelos. Ahora llévelos a recorrer el salón y
centre su atención a las fotos o láminas que ha colocado a su alcance. Mientras
las ven diga: "Dios hizo a
(nombre del niño en la foto), o Dios hizo a este niño o niña (de la lámina) y Dios
te hizo a ti también. A continuación cante el coro
que seleccionó.
Mientras los reúne cerca de donde va a comenzar la siguiente actividad,
vaya nombrándolos uno por uno y pídales que al oír su nombre golpeen los pies
en el piso. Luego ore dando gracias por cada uno en particular. Ponga la
muestra.
Enseñanza Bíblica
Llame la atención de los niños sobre la figura del centro de interés. Deje
que se acerquen. Guíe sus manitas para que la toquen. Diga: "Hola,
¿cómo estás?" Ínstelos a que digan lo mismo. Saque la Biblia
mostrándola a los niños diga: "La
Biblia." Luego, siéntese e invite a los niños a sentarse con
usted. Muéstreles los muñecos de tela o algún sustituto y diga: "niño” y "niña". Luego,
abra la Biblia y simulando leer diga: "Dios
hizo a Josué, a Adriana, etc., mencione a todos los niños presentes y
señálelos a medida que lo hace. Luego diga: ¡qué bonitos los hizo!
Cante "Dos manecitas". Mientras lo hace señale las partes del
cuerpo que se mencionan.
Para finalizar este momento ore diciendo: "Gracias, Dios, porque me hiciste. Eres muy bueno y yo te
amo mucho. "
Momentos para jugar.
· Trabando: ponga el mural
con las caras del niño y de la niña en un lugar al alcance de los niños. Diga: "Dios hizo a este niño. Dios hizo a esta niña. Luego
permita que uno por uno los niños rayen sobre el mural con los crayones. Esta
actividad debe ser muy guiada, teniendo cuidado de que no se coman los lápices.
Por esta razón se sugiere que intervengan individualmente. Cante otra vez "Dos
manecitas", mientras trabajan.
· Si bien este
debe ser un momento poco condicionado, en esta ocasión trate de que los niños
disfruten del hecho de estar juntos. Si es posible sáquelos del salón.
Estimúlelos a tomarse de las manos, a hacer un circulo, a jugar al trenecito, a
sentarse todos juntos y cualquier otra actividad que fomente una relación
personal entre ellos.
Para terminar vuelva a concentrar el interés de los niños en la figura que se sostiene por sí sola. Vaya señalando las partes del cuerpo en la figura y repita sus nombres. Estimule a los niños para que señalen las partes del cuerpo de la figura a medida que usted las va nombrando. Luego harán lo mismo con las partes de su propio cuerpo. Inste a los niños a repetir las palabras que usted va diciendo, por ejemplo: "Boca” la hizo Dios. También diga: "Nariz" y pregunte "¿Quién la hizo?" Conteste: "Dios la hizo." Pregunte varias veces ¿Quién
te hizo? Haga que contesten: Me hizo Dios.
Al entregar cada niño a sus
padres entregue la carita que preparó y diga que refuercen la lección.
ACTIVIDADES RECOMENDADAS
Del nacimiento hasta los 6 meses
· Habla o cantales a los niños al darles de comer, al
cambiarles los panales, o al limpiarlos.
· Imita los sonidos que hacen los bebes (siempre usa un
lenguaje claro).
· Señala y repite las partes del cuerpo del niño como la
boca, las orejas, la nariz, y los dedos.
· Coloca juguetes u otros objetos de colores donde los
recién nacidos los puedan ver y tocar.
· Agita un cascabel (sonaja) detrás de la cabeza de un
recién nacido y deja que el niño se voltee para agarrar el cascabel.
· Al cargar y mecer al niño, cántale cantos apropiados para calmarlos.
· Coloca a los niños en distintas posiciones. Por
ejemplo, colócalos sobre sus estómagos para que puedan practicar levantar la
cabeza y darse vueltas. Anímalos a patalear y a juntar las manos.
· Cuida de las necesidades de los niños rápidamente (por
ejemplo, dale de comer a un nene hambriento y tranquiliza a un bebe que está
asustado).
De 6 A l2 meses
· Juega a las "escondidas" con ellos o
cualquier otro juego en que te desapareces y vuelves a aparecer.
· Proporcionales un lugar donde puedan gatear,
arrastrarse y pararse apoyados.
· Haz rodar una pelota en el suelo o coloca un juguete
donde el Nino lo pueda ver y tocar.
· Dales para jugar juguetes que chillen.
· Léeles libros con dibujos grandes y textos muy breves.
· Háblales a los niños y nombra los objetos a medida que
tú y los niños los manosean.
· Comienza a enseñarles lo que está permitido y lo que
está prohibido.
· Evita obligarlos a relacionarse con personas extrañas.
· Cuando los niños te digan que necesitan ayudan,
proporciónasela.
· Abraza y mece a los niños cuando están enojados.
· Deja que los niños llenen receptáculos con varios
objetos y luego los vacíen.
· Cámbiales los juguetes cuando se aburran de los que
están usando.
Recuerde lo siguiente
· Los recién nacidos aprenden a confiar en los demás y
se sienten queridos cuando satisfacemos sus necesidades en la alimentación, su
comodidad física, y su atención.
· Debes lavar y desinfectar los juguetes que un niño se
haya metido en la boca antes de dárselo a otro niño.
· Los juguetes deben ser lo suficientemente grandes para
evitar que un niño no se los trague.
· Los juegos y los juguetes son los instrumentos que los
niños utilizan para aprender.
· A menos que los padres sean insensibles, la forma como
tú y los padres traten a los recién nacidos debe ser igual.
CONCLUSIÓN
Todo bebé que vean tus ojos es un regalo, una
bendición y una recompensa de parte de Dios. Cada uno tiene un propósito en su
vida y NO es resultado de la casualidad que hoy esté cerca de ti. Hoy que no tienen
heridas espirituales están en el mejor momento de sembrar en ellos el Amor de
Dios. Cada domingo, cuando recibes a un pequeño para atenderlo por unas horas,
Tú eres responsable ante Dios de sembrar la semilla de la fe y de la comunión
entre Dios y él.
Es muy importante saber que:
a. Ministramos al espíritu del bebe y no a su mente
b. Tu comunión con Dios puede llevarle a sentir la
presencia y amor de Dios
Es claro para todo el que tiene un bebé en sus
brazos que él no entiende nuestras palabras, pero si siente la intención de
nuestro corazón cuando le hablamos.
Los bebés no pueden contestamos con palabras, pero
sí perciben nuestros sentimientos. Es por eso que: tú espíritu ministra a su
espíritu.
Un bebé puede percibir tu comunión con Dios, y a
través de ello experimentarla también él. La bendición que tú recibes en la
oración, un bebé puede recibirla también mientras tú lo abrazas.
El bebé de 0-2 años aprenderá más que ningún otro niño. Todo cuanto su mente y corazón
capte en imagen (con la vista), sonidos (con el oído) y sensaciones (con el tacto, el olfato y el gusto) lo guardará en su mente. Más
aún, hay veces en que los niños ven y oyen cosas que nosotros ignoramos.
La instructora de Cuna necesita estar lista para
dar a cada bebé:
·
Seguridad
·
Alimentación
·
Instrucción
·
Diversión
·
Vestido
·
Corrección
·
Amor
·
Ternura
·
Reconocimiento
·
Guía
·
Aceptación
·
Atención Espiritual
Para lograrlo, la instructora de Cuna necesita del
apoyo del pastor de su congregación, de la confianza y respaldo de los padres
de los pequeños y, sobre todo de la guía
y asistencia del Espíritu Santo. Así mismo, se requiere que la instructora
de Cuna sea una hermana de probada experiencia y de buen testimonio, para que la congregación pueda confiarle su tesoro más grande: sus bebés.
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TIEMPO DE EVLUAR LO APRENDIDO. SIGA EL VINCULO

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